La revelación que voy a compartir hoy contigo, estimado
lector constante, sorprenderá sobremanera a aquellos pocos ilusos que creen
conocerme bien (no tenéis ni la más remota idea…). Y es que hoy debo admitir que no
siempre he sido el valeroso y arrojado caballero que soy actualmente (no,
desgraciadamente no tengo abuela…). Es más, en honor a la verdad, de pequeño
era un verdadero “cagón”… Muchos y variados eran los terrores que alimentaron
las febriles noches en vela de mi infancia. Y el visionario y perturbador creador de las más retorcidas pesadillas
ideadas por el ser humano al que hoy tenemos entre nosotros, fue culpable de
muchos de ellos. Damos hoy la bienvenida en el blog de Yago al maestro del terror H.R. Giger.