El 22 de octubre de 2005 una sorprendente e inesperada
noticia conmocionó la escena metálica mundial. Tras el último concierto de la
gira Once Upon a Tour de la exitosa banda finlandesa Nightwish, Tarja Turunen,
vocalista e imagen principal de la formación, era expulsada por decisión de los
restantes miembros de la banda. Y si sorprendente fue la expulsión, más aún lo
fue el modo en que se produjo: nada más terminar el concierto, Tuomas
Holopainen, teclista y alma mater de la banda entregaba a Tarja una carta
redactada por él mismo y firmada por los demás miembros de la formación en la
que se le informaba de que prescindían de sus servicios como cantante de
Nightwish. Es difícil entender la poca delicadeza de sus compañeros a la hora
de prescindir de una vocalista que había estado en la banda desde sus inicios,
y con la que habían compartido casi 10 años de formación, siendo ella una de
las principales razones del enorme éxito del grupo. Y es que estamos hablando
de una banda que ha vendido casi 8 millones de discos a nivel mundial, tiene 1
disco de plata, 11 de oro y 30 de platino…